Hablar de gestión es lo mismo que hablar de futbol y de política, todo el mundo sabe y todo el mundo opina.

Cualquiera de nosotros gestiona, gestionas tu vida, tu trabajo, tu familia, y muchísimas cosas más.

Pero antes de continuar definamos que es gestión.

“Es asumir y llevar a cabo las responsabilidades sobre un proceso, esto puede ser empresarial o personal” (Wikipedia).

“El término gestión es utilizado para referirse al conjunto de acciones, o diligencias que permiten la realización de cualquier actividad o deseo. Dicho de otra manera, una gestión se refiere a todos aquellos trámites que se realizan con la finalidad de resolver una situación o materializar un proyecto. En el entorno empresarial o comercial, la gestión es asociada con la administración de un negocio” (Wikipedia).

Bien, por lo tanto, si tienes una clínica administras procesos para conseguir un resultado. Hasta aquí estamos de acuerdo.

Porque gestionar una clínica para ganar dinero y llegar muerto cada viernes no tiene sentido ni secreto.

Lo que no se habla en gestión es de la importancia de utilizar el SENTIDO COMÚN que requiere y necesita la buena gestión.

Pongamos ejemplos (tal vez te serán familiares):

Tienes la agenda llena y te llama un paciente nuevo, no es un paciente tuyo, que tiene dolor de urgencia desde hace tres días y miras tu agenda y no cabe, pero aún así lo pones a les 18:00 y te retrasa toda tu agenda, programada desde hace tres semanas, 45 minutos o más. ¿Has aplicado el sentido común?, pues no, porque si no cabe no cabe. ¿Es de sentido común dar prioridad a un paciente que no es tuyo, aunque tiene dolor, y por ello, perjudicas a tus pacientes fieles a ti?

Si tan importantes son las primeras visitas y que vengan nuevos pacientes a tu clínica, ¿por qué cuando llaman para coger primera visita le das 30 minutos en la agenda del doctor, el paciente se espera 30-40’ en la sala de espera y le atiendes con ciertas prisas a su visita? Si tan importantes son las primeras visitas pues habrá que agendarlas muy bien, con tiempo y hacerlas de libro, digo yo. ¿has utilizado el sentido común aquí? Pues tampoco.

Tu equipo, algo muy importante para el buen funcionamiento de tu clínica. ¿Dedicas tiempo a formar a tu equipo? ¿a reunirte con él? ¿a mejorar lo que piden?, muchas veces no, verdad, porque hay mucho trabajo y muchos pacientes. Pues te vuelvo a preguntar, ¿has utilizado el sentido común para cuidar y hacer crecer a tu equipo si es tan importante para ti y tu clínica?, pues no.

Y seguimos hablando del equipo. Si es difícil encontrar personal cualificado tanto para la clínica como colaboradores, ¿es de sentido común hacer tu clínica más grande y que necesites más personas?, pues no. No puedes “hipotecar” tu clínica por la falta de talento profesional.

Hablando de tu recepción. Sabemos que es el área clave de la clínica, porque puede hacer crecer y hundir tu clínica casi sin darte cuenta. Y te pregunto, si es el área más importante de la clínica, ¿cuánto tiempo dedicas a estar con recepción, a formarla, a darle protocolos de atención, a facilitar su trabajo, etc.?, pues poco o casi nada, ¿verdad?, otra vez, actuamos sin sentido común.

Tu vida personal. Tienes familia, hijos, etc. y estas tantas horas en la clínica que cuando te das cuenta tus hijos ya han hecho la mili (expresión muy típica de hace unos años). ¿has aplicado otra vez el sentido común en lo que es más importante en tu vida, y en lo que te da toda la energía y vitalidad para vivir día a día y luchar?, pues yo diría que no.

La clínica es tuya y puedes hacer lo que quieras con ella. Los horarios, las especialidades que quieres ofrecer, gestionar la agenda como quieras, cobrar lo que tu quieras (siempre y cuánto valgas los que cobras), el diseño de tu clínica será el que quieras, etc. Y sin embargo, es el paciente quien domina tu clínica, estas tan al servicio del paciente y a lo que el pida que al final tu clínica está a su merced tal y como el paciente quiere. ¿Esto es sentido común?, no y no. Yo siempre utilizo una expresión muy clara: «Yo cuido al paciente, pero, que a mí me vaya bien». Porque si a mí me va bien, lo podré cuidar bien.

¿Y qué hacemos cuando queremos mejorar nuestra gestión? Estudiar y adquirir conocimientos. ¿esto es importante?, hombre, pues si, pero si seguimos sin aplicar el sentido común, que curiosamente, es el menos común de todos los sentidos, pues seguiremos como siempre, pero con un título de Master en la pared.

Curiosamente, los grandes empresarios que han hecho grandes fortunas mundiales no han sido los más brillantes en sus carreras, y muchos de ellos, no tienen Masters, ni Postgrados, etc., Ahora, eso si, tienen un sentido común impresionante que les permite gestionar muy bien su empresa y su vida.

¿Sabes porque no aplicamos el sentido común?, porque nos dejamos llevar por la inercia, por lo que siempre hemos conocido, y nos cuesta romper las reglas.

Aplicar el sentido común es romper las reglas.

Te animo a que estudies todo lo que tu creas conveniente, pero, a tu próximo café ponle azúcar y mucho sentido común, para que sorbo a sorbo lo vayas incorporando a tu día a día. Tu vida y tu clínica te lo agradecerán.

Y que el sentido común sea el más común de los sentidos en ti para siempre