Es posible que leyendo el título de este artículo te preguntes ¿de qué me está hablando Albert?, ¿esto que es?

Me explico. En el año 2013 creo Neosalut, empresa de consultoría para el sector sanitario (www.neosalut.com).

Mientras desarrollas tu empresa defines como te vas a dar a conocer empresarialmente. Decidí etiquetarme como Consultor, sin embargo, de espíritu y de forma de ser me considero un Sherpa empresarial.

Ya me autodefiní como sherpa en el 2013, lo único que no lo hice público porque tal vez no nos hubiésemos entendido entre ambos en ese momento.

A 2020 si que me siento con fuerzas y con suficiente experiencia como para explicarte que es el Sherping.

Primero que todo te comento porque me considero un Sherpa empresarial.

Los sherpas y yo tenemos en común:

  • Es un guía que conoce el terreno:
    • Yo estoy todo el día en clínica. Trabajo y me desarrollo siempre desde la realidad, desde la clínica.
  • Establece una relación de empatía y de estrecha amistad con su cliente:
    • Yo las llamo “mis clínicas” porque forman parte de mi, de mi familia, de mi forma de ser.
  • Es un planificador y un coordinador:
    • Siempre me organizo con tiempo y con rigor, para coordinar y optimizar mucho más el funcionamiento de la clínica. Esto lo aprendí de la natación donde estuve 5 años como entrenador.
  • Asume riesgos:
    • Pues si, no soy conformista, arriesgo y con cabeza basándome en mi experiencia y en los conocimientos que voy adquiriendo.
  • Quiere llegar más alto:
    • Siempre busco superarme. Sin prisa, pero sin pausa.
  • Se caracteriza por sus valores positivos:
    • 100% cierto, soy optimista y muy realista, y los que me conocen lo saben muy bien.
  • Defiende su identidad y trabaja en equipo:
    • Pongo mi sello personal en cada proyecto, en cada clínica, en cada ilusión y sé muy bien que para llegar lejos hay que ir acompañado.
  • Está motivado y es discreto:
    • Soy humilde, sencillo y siempre, siempre tengo energía para seguir adelante. Tengo días malos, como todos, pero se que me sirven para crecer y mejorar.
  • No hace el trabajo de sus clientes:
    • Pues no, por mucho que me pagues aquí “nos lo curramos todos”. Para llegar a la cima hay que esforzarse mucho y te toca ganarte el éxito. Sólo se aprende y se mejora haciendo las cosas.

Seguimos con más cosas en común entre los sherpas y yo:

  • Es independiente:
    • Cierto, soy una persona solitaria igual que el sherpa y aunque siempre trabajo en equipo hay un dicho que me define bien, “Juan Palomo, yo me lo guiso yo me lo como”.
  • Es realista:
    • Uff, lo soy al 200%, hay que tener los pies en el suelo y ver las cosas con claridad y tal y como son, porque gestionamos realidades que convertimos en éxitos.
  • Sabe gestionar la presión:
    • Llegar a la cima requiere innovar, arriesgar, planificar resultados, invertir tiempo y dinero, apostar con mucha ilusión y todo esto supone un plus de presión donde te preguntas, ¿lo voy a conseguir después de tanto esfuerzo?
  • Siempre está aprendiendo:
    • Tengo un niño interior muy inquieto, curioso y que ama aprender, lo que, si te diré, es que ama aprender para aplicar. Siempre aprendo de situaciones y del conocimiento y lo transformo en conocimiento aplicado a tu realidad. Mientras escribo estas palabras ya estoy iniciando un nuevo camino, descubriendo una nueva ruta.

Y te preguntas, ¿qué es el Sherping?  Es una forma de ser, de ver la vida y de entender los negocios y las empresas como un reto, como un Everest al que sabes que puedes llegar por varias vías, por varias rutas y que solo no lo vas a conseguir. 

Es una energía interior que te impulsa, que te proyecta a un nuevo futuro y que cuando has conseguido la cima, ya estas pensando en la siguiente cima, en el siguiente reto y en como superarte día a día.

Es una forma de ser que te enseña a aprender de las cosas pequeñas de la vida, que la energía está en todas las cosas y lugares, sólo necesitas escuchar con ganas e ilusión y sentir como esta energía penetra en ti y te “carga las pilas”. Lo sencillo es lo poderoso.

Ya estoy planificando la nueva ruta, el nuevo reto. ¿Te apuntas al Sherping?